Gritos a tiempo

Por: Víctor M. Campos

Estaba en un grito.

Él no. Como si ya lo esperara, como si todo fuera cuestión de tiempo: como si él supiera, a las claras, quién era y las consecuencias que eso podría traerle. Todo empezó con una publicación en FB. Alguien lo acusó, luego otra y otro más, como escalones que se alinean en un largo descenso hacia el infierno. Él tendría que ir y parecía dispuesto. Yo no entendía qué estaba pasando. Era imposible que lo acusaran de algo así. Lloré mientras lo veía silenciar el celular. Lloré mientras lo veía bañarse y cambiarse como tantas otras veces al salir a dar sus clases. Lo abracé. Él me rodeó con sus brazos y me envolvió en el aroma frío de su loción. Como si nada pasara. De hecho, eso fue lo que me dijo mientras me acariciaba el cabello. El otro teléfono empezó a sonar y a sonar hasta que él lo desconectó. Un gesto cuidadoso, sosegado, sin prisa ni apuro. ¿Quién lo creería capaz de alguna atrocidad si lo viera desconectar, así, el cable que va de la pared al teléfono? Lo guardó en la bolsa izquierda del saco. Echó una mirada alrededor como asegurándose que todo estaba en su lugar. Lo abracé muy fuerte otra vez. Por favor, no te vayas. Yo sé que tú eres incapaz de algo así. Él esperó un largo rato hasta que todo quedó en sollozos y me apartó de su lado. Lo vi cruzar la puerta. Mientras bajaba los escalones metió la mano en la bolsa del saco y se perdió al doblar en la esquina. Al rato, mi celular empezó a sonar.

Ilustración: Isa
ILUSTRACIÓN:
ISAÍAS ARAVENA
Acerca del autor
Víctor M. Campos es licenciado en Docencia del Arte y tiene un pie en la maestría en Intervención social, Cultura y Sociedad por la UPO. Es cuentista publicado por el Fondo Editorial de Querétaro, con los títulos La Diablera y otros cuentos (2005), Los Cuentos del Arcángel (2006); además por algunas revistas electrónicas. Desde 2009 imparte talleres de escritura en el Museo de la Ciudad y, actualmente, es parte del Colectivo Punto Ciego que desarrolla proyectos de investigación a propósito de la discapacidad, la educación y el arte.